Daño psicológico en víctimas: cómo se evalúa pericialmente
Cómo evalúa un perito psicólogo forense el daño psicológico en víctimas de violencia, acoso o accidentes para su acreditación ante un tribunal.
Qué es el daño psicológico desde la perspectiva forense
El daño psicológico es la afectación emocional, cognitiva y conductual que sufre una persona como consecuencia de un hecho traumático: violencia de género, acoso laboral, un accidente de tráfico, abuso sexual u otras situaciones. Para que tenga relevancia judicial, ese daño debe ser evaluado, documentado y vinculado causalmente al hecho que lo origina.
El perito psicólogo forense no es un terapeuta: su función es acreditar ante el tribunal la existencia, naturaleza y alcance del daño, así como su relación con los hechos objeto del procedimiento.
Qué se evalúa
Sintomatología actual
El perito explora la presencia de síntomas como:
- Ansiedad, insomnio, pesadillas recurrentes
- Estado depresivo, apatía, pérdida de interés
- Respuestas de evitación y reexperimentación (estrés postraumático)
- Irritabilidad, hipervigilancia, dificultades de concentración
- Afectación en la vida cotidiana, laboral y relacional
Estado previo
Es fundamental conocer el estado psicológico anterior al hecho: ¿existían trastornos previos? ¿La persona tenía vulnerabilidades preexistentes? Esto no invalida el daño, pero permite delimitar qué parte de la afectación es atribuible al hecho concreto.
Nexo causal
El perito debe establecer si existe una relación causal entre el hecho y la sintomatología observada. Esto se valora mediante:
- Coherencia temporal (los síntomas aparecen tras el hecho)
- Coherencia clínica (los síntomas son compatibles con el tipo de hecho)
- Ausencia de otras causas que expliquen mejor la sintomatología
- Congruencia entre el relato, las pruebas psicométricas y la observación clínica
Pronóstico y secuelas
Se valora si el daño es transitorio o si ha generado secuelas estables. En el ámbito de la responsabilidad civil, esta distinción es clave para la cuantificación de la indemnización.
Instrumentos habituales
- Entrevista clínico-forense estructurada
- Escalas de estrés postraumático (PCL-5, DTS)
- Inventarios de ansiedad y depresión (BAI, BDI-II)
- Cuestionarios de personalidad (MMPI-2-RF, PAI)
- Escalas de simulación y validez (SIMS, TOMM)
La detección de simulación es un aspecto clave. El perito debe verificar que los síntomas referidos son genuinos, utilizando instrumentos diseñados específicamente para ello.
El informe pericial
El dictamen incluye:
- Descripción de la metodología y pruebas aplicadas
- Resultados de cada instrumento, con puntuaciones e interpretación
- Análisis del estado previo y del nexo causal
- Diagnóstico forense (si procede) conforme a clasificaciones reconocidas (DSM-5, CIE-11)
- Valoración del pronóstico y las secuelas
- Conclusiones claras y prudentes
Conclusión
Evaluar el daño psicológico con rigor forense exige formación especializada, instrumentos validados y una actitud de imparcialidad. Un informe bien fundamentado permite al tribunal valorar adecuadamente el sufrimiento de la víctima y adoptar decisiones justas en materia de protección o indemnización.