Cómo preparar un encargo pericial para tu abogado
Guía práctica para preparar un encargo pericial eficaz: qué información recopilar, cómo coordinar con el letrado y errores frecuentes que evitar.
La importancia de un buen encargo
El resultado de un informe pericial depende en buena medida de cómo se plantea el encargo. Un encargo bien definido permite al perito trabajar con eficacia, centrar su análisis en las cuestiones relevantes y entregar un dictamen útil para la estrategia procesal.
Un encargo ambiguo, incompleto o tardío, en cambio, puede dar lugar a un informe que no responde a lo que el tribunal necesita o que llega fuera de plazo.
Qué necesita el perito
1. Objeto claro del peritaje
El perito necesita saber exactamente qué se le pide. No basta con "necesitamos un informe pericial": hay que concretar las cuestiones que debe responder.
Ejemplo genérico: "Necesitamos un informe sobre este teléfono."
Ejemplo bien definido: "Necesitamos verificar la autenticidad de las conversaciones de WhatsApp con el número XXXX entre las fechas A y B, preservando la cadena de custodia, para aportarlas como prueba en un procedimiento por despido improcedente."
2. Documentación del procedimiento
El perito necesita conocer el contexto judicial: la demanda, la contestación, las resoluciones previas y cualquier otro documento que le ayude a entender qué se debate y por qué se necesita la prueba pericial.
3. Documentación técnica específica
Dependiendo de la especialidad, el perito necesitará documentación concreta:
- Psicología forense: informes médicos o psicológicos previos, resoluciones sobre custodia, etc.
- Informática forense: dispositivos a analizar, capturas de pantalla, accesos a cuentas.
- Tasaciones: escrituras, datos catastrales, acceso al bien.
- Económica-contable: cuentas anuales, extractos bancarios, contratos.
4. Plazos
El perito necesita conocer las fechas relevantes del procedimiento: fecha de juicio, plazo para aportación de prueba, etc. Esto permite planificar el trabajo y comprometerse con tiempos realistas.
5. Coordinación con el letrado
El perito trabaja mejor cuando se coordina directamente con el abogado que lleva el caso. Esta coordinación permite:
- Adaptar el informe a la estrategia procesal
- Anticipar las preguntas de la otra parte
- Preparar la ratificación conjuntamente
Errores frecuentes al encargar un peritaje
Encargar demasiado tarde
El peritaje necesita tiempo. Encargar un informe complejo una semana antes del juicio es una receta para un informe apresurado o, directamente, para no poder aportar la prueba.
No delimitar el objeto
Si el encargo es vago ("haz un informe sobre todo"), el perito dedicará esfuerzo a cuestiones que quizás no son relevantes para el caso, y puede no profundizar en lo que realmente importa.
No facilitar la documentación
Si el perito tiene que perseguir la documentación, el proceso se ralentiza. Es mejor recopilar todo lo disponible antes de formalizar el encargo.
Confundir el papel del perito
El perito es un técnico independiente, no un "arma de parte". Su informe debe reflejar la realidad técnica, no una versión favorable. Un buen perito contribuye mucho más a la credibilidad del caso diciendo la verdad técnica que forzando conclusiones.
Checklist rápido
- ¿Está definido el objeto del peritaje con claridad?
- ¿Se ha facilitado toda la documentación disponible?
- ¿Se conocen los plazos judiciales?
- ¿Se ha establecido contacto directo entre perito y letrado?
- ¿Se ha acordado un presupuesto y unas condiciones?
Conclusión
Un encargo pericial bien preparado es una inversión en la calidad del informe y, en última instancia, en la eficacia de la prueba ante el tribunal. Dedicar tiempo a definir el objeto, recopilar la documentación y coordinar con el perito desde el principio marca la diferencia.